Vacaciones en Mallorca

Acabo de volver de un viajecito de 4 dí­as que he hecho con mi novia a Mallorca (España).

Me ha venido bien salir de casa unos días y desconectar de todo. Nunca había subido en avión y ha sido una experiencia emocionante recorrer el aeropuerto, facturar equipaje, subir al avión… TODO!

Teníamos el viaje contratado con la agencia Marsans. Lo reservamos en la web y salia bien de precio vuelo de ida y vuelta y el hotel en régimen de media pensión.

Sobre la experiencia de contratar un paquete de vacaciones por Internet no ha habido problema. Con los billetes electrónicos y el DNI cogimos el avión sin problema al igual que con el localizador de reserva en el hotel tampoco hubo problemas.

Mallorca es una isla peculiar. Nosotros fuimos a caer en la Playa de Palma. A priori parecía un sitio ideal de vacaciones con la playa al lado del hotel y discos y pubs para salir por las noches de fiesta.

El hotel donde nos alojamos fue el Hotel Honderos. Un hotel de 3 estrellas a 200m de la playa, con piscina y demás cosas… Pintaba bien sobre el papel, pero al llegar allí descubrimos la realidad. La ultima reforma del hotel había hecho en 1994 (hace 14 años), los colchones eran de espuma, no había aire acondicionado en las habitaciones, solo un triste ventilador que hacia mas ruido que aire… Consecuencia de esto tienes que abrir el balconcito para que te entrara algo de aire. La consecuencia del balcón abierto es el ruido de la calle que junto con el calor acaban por no te dejan dormir.
Todo hay que decirlo y la parte buena del hotel fue que todos los días cambiaban las toallas y te hacían la cama (supongo que barrerían al menos, pero no lo comprobé).

Ademas de intentar dormir, desayunábamos y cenábamos en el hotel.
El desayuno continental era decentillo y podías comer todo lo que quisieras aunque siempre era lo mismo.
La cena iba variando cada día con bufete libre frío y caliente. El frío a base de ensaladas variadas y el caliente era de “patatas con” aunque la mayoría de los días solo valía la pena las patatas y el “con” nos lo dejábamos en el plato. Aparte las bebidas tenias que pagarlas al precio fijo de 1,80€ cada una (agua, refrescos, cerveza…) menuda sablada!!

Lo mejor sin duda de todo el hotel fue el personal: Julián el “metre”, la mujer de la cafetería, y los de recepción nos trataron mejor que a nadie.

Esta serie de hechos me hacen pensar en el criterio que se sigue para asignar estrellas de categoría a un hotel… Investigaré sobre esto.

Sobre la zona donde “acampábamos” no tuvimos en cuenta que la playa de palma es una colonia alemana casi al 100%. No tengo nada en contra de los alemanes cuando están en Alemania, pero cuando salen de su casa son bastante insoportables!!! Según nos contaron los empleados del hotel, alguien les ha vendido la moto de que en Mallorca no hay ley y todo vale. Así que se dedican a gritar, beber y hacer el animal a partes iguales.

Durante el día se dedicaban a entrar y salir hotel-piscina-playa cargados con toallas y colchonetas (parece que en Alemania no existen las colchonetas porque estaban entusiasmados con ellas). A eso de las 7 de la tarde ya hacían cola para cenar en el hotel y corriendo a cambiarse para salir a beber cerveza. Sobre las 10 de la note empezaban los cánticos y los gritos que duraban hasta las 5 de la madrugada.
Consecuencia de esta fiesta continua, todas las noches cuando nos íbamos a la cama se oía en la calle los cánticos alemanes cual hooligans enloquecidos. De hecho un par de veces nos llamaron al teléfono de la habitación berreando en alemán. Creo que me ofrecieron sexo sin compromiso pero no lo puedo asegurar xD

Respecto de Mallorca, el primer día estuvimos investigando la playa de Palma. Viendo que todo lo que podía ofrecernos era playa y guiris decidimos que la tarde la pasaríamos en Palma de Mallorca. Comimos en un sitio llamado Can Torrat, carne a la brasa muy buena pero muy caro. Por la tarde en Palma hicimos una prospeccion del terreno, ya que todos los sitios que merecian la pena entrar a verlos estaban cerrados. El horario de visitas es hasta las 5 de la tarde como mucho.

El segundo día volvimos a Palma de Mallorca ya que el primer intento fue fallido. Estuvimos primero en el Castillo de Bellvert, viendo la catedral de palma y el Palacio de la Almudaina. Cuando apretó el hambre nos dirigimos al pueblo de Andratx, donde comimos una paella de marisco a un precio de risa en Can Paco. Solo la paella mereció los kilómetros que hicimos. Por la tarde visitamos Port D’Andratx y acabamos el día en Cala Llamp, una calita de roca cercana.

El tercer día nos dirigimos hacia es sureste de la isla para visitar las famosas Coves del Drach que están situadas en la población de Portocristo muy cerca de Manacor. Las cuevas en si es un monumento natural digno de ver pero la sobreexplotación que tienen allí montada le quita bastante el encanto. 10€ de entrada para que te lleven en manada por unos túneles en una visita de una hora de duración. Unos 30 minutos caminando por las cuevas viendo estalactitas y estalagmitas, columnas, y pequeños lagos subterráneos para llegar a una gran sala donde hay un lago de aguas cristalinas de unos 120m de ancho por 10-20m de ancho y una especie de anfiteatro en el que sientan a todo el rebaño (unos 15-20 minutos). En esta sala dan un “concierto” de 5 minutos de duración a cargo de unos músicos en unas barquitas de pescador que llegan iluminadas mientras el resto de la sala permanece a oscuras. Una vez terminado el concierto de ofrecen la posibilidad de cruzar el lago en barquita por turnos o pié por una pasarela de madera. Después de ver la avalancha del rebaño para subir a las endebles barquitas, decidimos continuar a pie por la pasarela. 10 minutos mas subiendo escaleras y llegamos a la superficie. Lo dicho, un entorno natural muy bonito pero sobreexplotado.
Después de esto fuimos a la población de PortoCristo donde visitamos un poco el pueblo y comimos en un bareto cerca del puerto. Muy bonito el sitio pero no ofrecía nada mas (eso fue lo que nos dijeron en la oficina turística y lo pudimos comprobar). Una vez tuvimos el estomago tranquilo buscamos una calita para pasar la tarde. Estuvimos en Cala Anguila, una calita de arena fina agua cristalina como todas las de la isla.

El cuarto día busca y captura de ensaimadas en palma. Nos dijeron que había un horno en el centro de la ciudad que era donde compraba el Rey de España las ensaimadas y ni cortos ni perezosos en busca del horno nos fuimos. Mas de una hora tardamos dando vueltas a las callecitas donde nos habían dicho que estaba. Finalmente lo encontramos y compramos ensaimadas para toda la familia y amigos. Aprovechamos para pasear un rato mas por el centro de palma y después nos dirigimos a playa de palma para comer cerca del hotel. Lo hicimos en Die Golden Mitten, un restaurante que nos recomendaron en el hotel. El nombre era alemán, pero la comida española estuvo muy bien. Por la tarde estuvimos en la piscina del hotel relajándonos lo que se pudo ya que al día siguiente cogíamos el avión de vuelta a las 7 de la mañana.

En resumen, un viaje placentero pero sudamos la que no habíamos sudado nunca. ¿Lo recomendaría a mis amigos? Si, pero tiene que gustarte mucho la playa para pasártelo realmente bien y aprovechar el viaje.

Felices vacaciones… al que le queden!

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